jueves, 8 de noviembre de 2012





Mírame
Simplemente no puedo creer
lo que han hecho conmigo
...
Sólo quiero ser.

"...se hace camino al andar"

                                                   

                                                 Litografía de Roberto Ranz Calvo


No cerró la puerta al salir, uno nunca debe cerrarlas para siempre cuando  se trata de huir. Caminaba a paso lento, como el de quien espera un último reclamo, meditabundo, imaginando los vítores que despertaría en los demás la meritoria y costosa tarea de asumir las decisiones que se escupen bajo el influjo de la rabia. 
Su cuerpo avanzaba automáticamente, repasando el fondo de un camino que pronto se borraría de su memoria, y con él vendrían los rostros. Qué duro es tratar de recordar la forma de sonreír de un ser querido: apretar con fuerza los ojos, fruncir la frente y dirigir todo tu esfuerzo a dibujar una mueca en la que no reparaste tiempo atrás. Qué vacío producen los silencios de la soledad, esos que mordisquean el alma y hielan los sentidos.
!Qué pesadez! -pensó-, no hay carga mayor que la propia sombra. 
Aún con todo no cesó su marcha. De repente, su espejo mental le mostró la imagen de un rey destronado, una bestia de ojos vidriosos y achicados por la pena que arrastraba los pies, perdiéndose entre una cortina de polvo.
Huyendo.