Hoy hemos ido al parque de atracciones, a girar en el
tiovivo bajo las miradas incrédulas de los niños que sí cumplían con la
estatura recomendada para montar en él. Entre el vaivén de los columpios has
lanzado al aire una frase curiosa para alguien que no tiene los pies sobre la
tierra: “te quiero tanto que no se cuánto te quiero”.